24/10/07
Informe "Psicofármacos" III

Réplica de la revista Discovery Salud nº 84, al Sr. Guillermo Rubió Badia, en calidad de Apoderado de Laboratorios Rubió, empresa que comercializa en España el fármaco Rubifén (Metilfenidato):
Insta al Laboratorio a probar que el Rubifén ha logrado curar un solo caso de hiperactividad en el mundo.
El Metilfenidato es una Droga, en Alemania está sujeto a la Ley de Estupefacientes; en EEUU la Agencia Antidroga lo define como: “Sustancia perteneciente a la Lista II de Sustancias Controladas, alto potencial para el abuso y produce muchos de los mismos efectos que la cocaína” dicha Lista II reúne las sustancias con más alto riesgo de abuso potencial y perfil de dependencia de todas las drogas, sustancias de usos médicos con severas restricciones y sustancias que pueden producir severos daños psicológicos o dependencia física.
En una comparecencia oficial de la DEA ante el Subcomité del Congreso Americano dedicado a la niñez y la Juventud se lee: “De las muchas sustancias psicoactivas prescritas a niños y jóvenes, el metilfenidato y las anfetaminas, tienen altos riesgos de abuso, producen efectos similares a la cocaína tanto en animales como en humanos y los datos indican que no se encuentran diferencias entre la cocaína y el metilfenidato cuando se administran de la misma manera y a dosis comparables, esto es, los efectos son idénticos”.
INCITACIÓN AL SUICIDIO
“La FDA alerta sobre violencia y suicidio inducidos por los estimulantes”
“La FDA ordenó cambios en el prospecto de este psicofármaco para advertir que puede causar eventos psiquiátricos como: alucinaciones visuales, táctiles, ideas suicidas, conducta psicópata, agresión o conducta violenta”
“La psicosis o manía, particularmente alucinaciones visuales pueden acaecer en pacientes sin factores de riesgo y a las dosis usuales”.
EL METILFENIDATO ¿ES UN FÁRMACO ÚTIL?
“Para muchos expertos, de éste y muchos otros países, el Trastorno por déficit de atención e Hiperactividad (TDAH) sencillamente NO EXISTE. Por tanto, utilizar medicamentos en él es inútil e incluso, según el sabio proverbio académico: “Si no está indicado, está contraindicado”.
F. Baughman de la American Academy of Neurology: “Nunca se ha demostrado que sea una enfermedad, o algo físico, o algo biológico”. “Veinticinco años de investigación, que no merecen el termino de investigación, no han validado el TDAH como enfermedad y la “epidemia se ha extendido desde 500.000 niños afectados en 1985 a entre 5 y 7 millones de niños hoy.”
La National Institute of Health Consensus Conference on ADHD declara: “No existe una prueba de diagnóstico independiente para el ADHD (…). El hecho de medicar con narcóticos a esos niños es un fraude que está siendo perpetrado contra…los niños y las familias”.
El Director del Centro Internacional para el estudio de la Psiquiatría y Psicología (ICSPP) comenta: “El ADHD es un diagnóstico polémico, con poca o ninguna base científica o médica. Su tto. tiene efectos adversos sobre el cerebro, la mente y la conducta como desórdenes conductuales, psicosis, manía, abuso de drogas y adicción y su retirada puede causar sufrimiento emocional, depresión, agotamiento y suicidio. Esto puede hacer a los niños perturbados psiquiátricamente y llevar equivocadamente a un aumento de la dosis.
Experimentos en los años 60 de los psicólogos K. Conners y L. Eisenberg en dos escuelas de Baltimore para niños negros, de clase baja, observan como dicha droga consigue disminuir los alborotos, mejorar el comportamiento en clase, el respeto a la autoridad y el trabajo en grupo. Según informaron los profesores: “habían encontrado un modo de hacer que las situaciones de las escuelas gueto fueran soportables”.
El Presidente de la Escuela Española de Psicoterapia y Psicoanálisis comenta: “La supuesta sintomatología se obtiene puntuando como patológica, la normal necesidad del niño de atención, movimiento, juego y habla. Pero los niños no pueden ser silenciados y paralizados sino a costa de su desarrollo intelectual, físico y emocional. Esta droga se ha convertido en un intento de solucionar problemas de disciplina en colegios, de conducta en el hogar y de sustituir la consulta al psicólogo”.
En el British Medical Journal of Psiquiatry (184/1/8) se postula que: “el TDAH se clasificó como desorden simplemente debido a las convenciones sociales sobre lo que se considera como normal y anormal, medicando a los que se encuentran en el extremo. Ante las proporciones de epidemia que está alcanzando su diagnóstico, es preciso aplicar una visión cultural que la explique. Muchos factores afectan adversamente a la salud mental de niños y sus familias. La pérdida del apoyo familiar, la culpabilidad de la madre, la presión de las escuelas, la ruptura de la autoridad moral de los adultos, los padres y la contradicción sobre disciplina, la hiperactiva y ocupada vida familiar, la competitividad y la independencia. Añádase a esto la presión de la industria farmacéutica y una profesión de alto status que busca nuevos papeles y tendremos las condiciones previas para el nacimiento y propagación del TDAH”.
EFECTOS SECUNDARIOS
Borcherding y otros constataron que el 51% de los niños que tomaron Metilfenidato desarrollaron obsesión y compulsión.
Barkley y otros descubrieron propensión al llanto en el 10% de los niños que consumían dosis bajas de Metilfenidato.
Mayes y otros descubren que el 20% se vuelven letárgicos, deprimidos, cansados, atontados, sometidos e inactivos.
Schachar y otros documentan que el 10% padecían efectos secundarios severos, marcada alteración de la conducta, tristeza, deterioro mental, irritabilidad, letargia, comportamiento violento, manía y disfonía.
Castellanos y otros encuentran que el 25% de los niños desarrollaban reacciones adversas y comportamiento obsesivo compulsivo.
Fierstone y otros descubre que causa deterioro marcado comparado con placebo, que el 69% se entristecía y que el 62% perdía el interés.
La FDA incluyó graves riesgos cardíacos junto con los riesgos psicoconductuales en la información sobre los efectos secundarios del producto.
Está en estudio la posible relación entre su consumo a largo plazo o en grandes dosis con el cáncer.
Estudios del Centro Médico Anderson muestran daños cromosómicos post tratamiento con Metilfenidato durante tres meses. La FDA está examinando millones de datos sanitarios sobre éste tema y ha pedido a los Laboratorios fabricantes informen de datos sobre los efectos de dicha droga en los cromosomas.
Texto completo en:www.dsalud.com/numero84_5.htm
(Artículo perteneciente a un informe sobre PSICOFÁRMACOS EN NIÑOS Y ADOLESCENTES facilitado por el área de Salud de La Comunidad para el Desarrollo Humano.)
20:06 Anotado en Humanizar la Sanidad | Permalink | Comentarios (0) | Enviar a Email | Tags: psicofármacos, niños, hiperactividad
17/10/07
Informe "Psicofármacos" II
Denuncia de la utilización de psicofármacos en niños y jóvenes.

El uso de psicofármacos en la población infantil y juvenil es alarmante: el Trastorno por déficit de atención co Hiperactividad (TDA/H) es sólo la punta del iceberg.
Regional humanista europea [25.05.2007 21:27]
El uso de psicofármacos en la población infantil y juvenil es alarmante: el Trastorno por déficit de atención con Hiperactividad (TDA/H) es sólo la punta del iceberg. España ocupa el tercer lugar, por detrás de Canadá y EEUU, en número de prescripciones de antidepresivos, ansiolíticos, etcétera, a la población infantil. La Comisión Europea calcula que entre el 50% y el 90% de las medicinas que se recetan y administran en la infancia no han sido nunca previamente ensayadas con niños. Los resultados son sobredosis por errores de cálculo, ineficacia del tratamiento y efectos secundarios imprevisibles. Los laboratorios farmacéuticos tienen un claro interés económico en medicalizar los problemas de la vida, y ahora ya existe un enfermo para cada fármaco.
Ya no es raro que los niños y adolescentes se vean abocados al consumo de “psicodrogas” para superar dificultades evolutivas comunes, que ahora son catalogadas de “trastornos de la conducta”. Esa supuesta sintomatología se obtiene diagnosticando como patológica la normal necesidad del niño de atención, movimiento, juego y habla. Los niños pequeños no pueden ser silenciados y paralizados sino a costa de su desarrollo físico, emocional e intelectual. Los psicofármacos tapan los “molestos síntomas”, a la vez que reducen la inquietud y creación intelectual, generan un bloqueo emocional que dificulta la capacidad de recordar cosas por asociación y, en definitiva, disminuyen la necesidad y las ganas de vivir que, en algunos casos, les lleva al suicidio en momentos de abstinencia o lucidez.
El consumo de drogas tantas veces usado para aniquilar la fuerza transformadora de las generaciones jóvenes, se ha institucionalizado a través de la popularización del uso de psicofármacos y diagnósticos que no dejan espacios para preguntarse en qué condiciones vive ese niño, o qué aprende en la escuela, o a qué sistema de relaciones hipócritas y violentas se ve sometido en la familia y el medio.
Este nuevo significado de la salud, basado en diagnósticos y tratamientos interesados, trasciende al quehacer cotidiano del individuo adulto, que en su mirada confusa y contradictoria, arrastra tras de sí a los más pequeños, que sin ningún tipo de mecanismos de defensa, al ser etiquetados y psiquiatrizados, son condenados al sin sentido. Es necesario implementar urgentemente:
• Mecanismos de control para evitar la sistematización de los tratamientos con psicofármacos en niños y adolescentes.
• Esclarecimiento a la población sobre las consecuencias a medio y largo plazo de estas prácticas “supuestamente médicas”.
• Vigilancia exhaustiva de las tácticas de la industria farmacéutica para abrirse mercado y expandir su red de traficantes institucionalizados.
http://www.giorgioschultze.eu/index.php?lang=cat&secc=pre-dossier
(Artículo perteneciente a un informe sobre PSICOFÁRMACOS EN NIÑOS Y ADOLESCENTES facilitado por el área de Salud de La Comunidad para el Desarrollo Humano.)
04:25 Anotado en Humanizar la Sanidad | Permalink | Comentarios (0) | Enviar a Email | Tags: psicofármacos, Regional Humanista Europea
22/09/07
Informe "Psicofármacos" I

El 99% de los niños españoles tratados con psicofármacos por hiperactividad "no están enfermos", según una psiquiatra
El 99% de los niños españoles diagnosticados y tratados con anfetaminas de trastornos por déficit de atención con hiperactividad (TDA/H) no están enfermos en realidad, sino que han sido víctimas de un "exceso en el diagnóstico" cometido por los psiquiatras que les trataron y por sus propios padres, que demandan la "pastilla mágica" que acabe con las molestias que pueden dar los hijos.
Así opina la psiquiatra Eglée Iciarte, doctora de la Universidad Autónoma de Madrid, quien denunció a Europa Press el "uso indiscriminado" que según su experiencia, los psiquiatras españoles hacen de los psicofármacos en menores, un error que --a su juicio-- nace como fruto de la "trivialización de los diagnósticos" que realizan muchos profesionales de esta especialidad por "tratar un síntoma a nivel de enfermedad".
"Este error es fruto de un exceso de diagnóstico, de la 'medicalización' de la vida y de un intento de responder a las demandas de los propios padres, quienes piden la pastilla mágica que acabe con los problemas que tienen y dan los hijos", según la experta, que recordó que España es el tercer país del mundo, sólo por detrás de Estados Unidos y Canadá, en administrar psicofármacos a menores.
POR UN CONTROL DE LOS PSICOFÁRMACOS EN MENORES
Esta situación conlleva "muchos riesgos" para los menores, quienes al ser tratados con psicofármacos antes de que su personalidad y su sistema nervioso esté totalmente formado, pueden sufrir desde diabetes hasta dificultades en el crecimiento. Además, estos diagnósticos precipitados pueden convertirlos en adictos a las drogas en el futuro o generarles verdaderos problemas psicológicos.
"Me parece excesivo diagnosticar un trastorno 'border line' a un adolescente de 14 años que aún no tiene estructurada la personalidad, es como predecir el futuro de esta persona", acotó.
Al margen de estos abusos, la psiquiatra recordó que estos medicamentos no están previamente probados en menores y por lo tanto, pueden generar en ellos efectos secundarios insospechados, sobredosis por errores de cálculo o en la dosis o simplemente, ineficacia. Según la Comisión Europea, entre el 50% y el 90% de las medicinas que se recetan y administran a menores no fueron previamente ensayadas.
Ante este problema se están movilizando en Europa grupos como la Regional Humanista Europea, que piden a las autoridades la puesta en marcha de "medidas de control" de este tipo de prácticas en las que los niños son los más perjudicados.
Concretamente, el portavoz de este grupo, Giorgio Schultze, denuncia que en Italia, farmacéuticas como Lilly, fabricante del 'Prozac', está "realizando test psicológicos en las escuelas donde se está diagnosticando hiperactividad a más del 50% de los niños". "Esto es exagerado y nos preocupa que muchos menores estén siendo tratados con psicofármacos sin necesidad porque los padres tienen miedo de que expulsen a sus hijos del colegio".
Noticia del 02/05/07, de Europa Press
(Artículo perteneciente a un informe sobre PSICOFÁRMACOS EN NIÑOS Y ADOLESCENTES facilitado por el área de Salud de La Comunidad para el Desarrollo Humano.)
03:40 Anotado en Humanizar la Sanidad | Permalink | Comentarios (0) | Enviar a Email | Tags: psicofármacos, niños, hiperactividad









































































